Modelo de Comportamiento

Puedes considerarte un buen padre/madre, porque trasmites unas normas de conducta socialmente admitidas dentro de un patrón de comportamiento modélico, desde la autoridad que te confiere ser progenitor.

Ahora piensa cuántas veces puntualmente tú mismo te has planteado saltarte las normas, o cuántas excusas y justificaciones has desarrollado para, en un momento dado, dar esas normas por inválidas transitoriamente, con la consideración de que la excepción confirma la regla.

Normas Cuestionadas

Dando la vuelta a la tortilla de lo políticamente correcto,  las reglas están para saltárselas. Si no es así, ¿ Qué objetivo tendría poner reglas en una sociedad que tendiera a cumplirlas? Las normas forman parte de un sistema de entendimiento social, que en cualquier momento genera la vara de medir (regla) externa o interna de lo que está mal hecho. Y qué decir tiene que si el defecto es nuestro modelo de comportamiento por evitación, algo está mal hecho en una sociedad que se limita a señalar lo malo, sin hacer mención de halago a los buenos modales.

Valores Incuestionables ¿Valores cuestionados? No

Es ahí donde entra la educación en valores. La educación en principios y valores es lo que  a la ciencia el razonamiento deductivo; la educación en normas es lo que a la ciencia el razonamiento inductivo. La educación sólo en comportamiento, límites y normas puede ser generador de una persona con principios pero no los garantiza. La educación en valores garantiza la tendencia a ser coherente con un comportamiento ejemplar por principios propios, siempre y cuando seamos capaces de admitir que el desarrollo del ser humano es imperfecto por naturaleza.

Educación en Valores con Humor

Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Y un niño espera que de vez en cuando su padre sea cómplice de su imperfección. ¿ Qué mejor modelo educativo que un padre tan sólidamente humano como para comprender la necesidad de saltarse la norma puntualmente y permitir que lo fotografíe orinando una tapia sin enfados ni complejos, sino todo lo contrario, con humor?

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1 comentario

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  1. En estos tiempos cambiantes es difícil educar, ya sea en comportamientos o en valores. Gran responsabilidad la que tienen padres y madres en esta tarea. Pero también, gran responsabilidad de toda la sociedad, pues somos todos quienes educamos a los niños/as. En una sociedad pluralista la educación en valores no es tan sencilla como parece, pues los valores colisionan y se enfrentan en muchas ocasiones, por lo que al fin los padres también tienen que enseñar a los hijos que hay espacios o momentos de decisión personal en los que quizá haya que apartarse de la norma para resolver un conflicto de valores. Si, los niños también tienen que aprender a afrontar estas situaciones, en las que no hay una regla o norma o la que hay no parece válida, y los valores tampoco nos ofrecen la respuesta de forma clara, pues el comportamiento personal y el comportamiento social no está absolutamente determinado. O aún cuando la hay, deseamos apartarnos de ella. Me parece que admitir con naturalidad que estas ocasiones existen y aprender a afrontarlas con coherencia, admitiendo errores posibles, y además en lo posible con humor es un buen camino para andar juntos, padres y niños.